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Si fueras un niño llamado Henri Matisse y vivieras en una sombría ciudad en el norte de Francia, ¿cómo sería tu vida? ¿Estaría llena de colores y objetos hermosos? ¿Repleta de líneas y figuras que danzan? Descúbrelo en este libro hermoso y poco usual escrito por la ganadora de la medalla Newbery, Patricia MacLachlan, e ilustrado por el innovador Hadley Hooper. Esta delicada exploración de la infancia de Matisse muestra sutilmente que la creatividad se puede alimentar y que la genialidad puede dispararse a partir de los detalles más inesperados, como la imagen de un frutero o la rica textura de una tela.


Ésta es la historia de una niña morena de quien una gota de agua siente envidia porque nunca tendrá el color de su piel. Manuela, a su vez, trata de convencerla de que, como la gota es transparente, puede tomar el color de todo aquello sobre lo que caiga.


Después de rechazar varias muñecas aburridas y sofisticadas que encuentra en una juguetería, la niña de esta historia elige una muñeca de trapo con ojos de botón. Esta es una dulce historia que enseña a los lectores que no siempre son las cosas más caras o elegantes las que nos hacen felices.


Versos llenos de ternura, recuerdos y agradecimientos que nos hablan del paso de los años, la pérdida de memoria en la vejez y de las personas que sufren enfermedades degenerativas. Una mirada diferente que se nos presenta a través de la relación entre un niño y su abuela, con unas imágenes que no dejarán indiferentes ni a pequeños ni a mayores, por su belleza y su sensibilidad.


Un niño busca desesperadamente a su patito de goma por toda su casa. Su imaginación lo lleva a mirar en los lugares más inusuales, como las nubes o debajo de un tenedor … Al final, lo encuentra donde primero debería haber buscado: en su caja de juguetes. Una historia divertida basada en una rima infantil tradicional.


La protagonista de esta historia es una niña luchadora a la que no solo le encanta jugar con su muñeca favorita, sino que también le gusta andar en bicicleta y en patineta, lo que demuestra que esas no son “cosas de niños”.

Esta niña iba por el bosque y se encontró una casita muy bonita. La niña abrió la puerta y se metió en la casita… ¡Uy, y en qué problema se metió!


Este pequeño libro da a conocer la rima tradicional hispánica «Sana, sana, colita de rana…» con una variación, mostrando que los abrazos y los besos pueden curar el alma.
