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En una fría mañana de febrero, un hombre encontró el cuerpo sin vida de la joven periodista Alice Salmon, flotando en el río Dane. ¿Se trató de un suicidio? ¿De un trágico accidente? ¿O tal vez de un asesinato? Jeremy Cooke, un profesor de Antropología que está a punto de jubilarse, decide emprender una investigación y empieza a recolectar todas las huellas que dejó la joven para reunirlas en un libro: cartas, diarios, entradas de Facebook, tweets y mensajes de texto. Poco a poco la verdadera y compleja Alice Salmon adquiere forma y desvela una turbulenta red de mentiras y secretos en la que se verán envueltas muchas personas, incluido el mismísimo Cooke.


Camilo y Laura son dos hermanos inseparables, populares en el colegio y con dos padres dedicados a ellos. Pero la realidad de la familia es mucho más oscura de lo que se puede ver a simple vista. Las drogas se vuelven un ritual constante para Camilo y, casi sin darse cuenta, su adicción va desmoronando su hogar. Laura, por su parte, se ve excluida de ese retrato familiar, por lo que se aísla y se aleja en su soledad, buscando su propia identidad. Poco a poco, Camilo intenta hacer un análisis y retrato de su vida, y nos adentra en un viaje lleno de altibajos, donde nos cuenta en detalle su lucha por vencer sus demonios, reivindicar a su familia y sobrevivir a sus tragedias personales.


Alejandro, un niño de ocho años, tiene una manera ingenua y especial de ver el mundo –como todos los niños–, y está cansado de que los adultos piensen que él no sabe nada de nada. Están muy equivocados y se los demostrará, llevando un cuaderno de apuntes, donde escribe sobre su ciudad, La Habana, sus amigos, la soledad, la nostalgia, los recuerdos, la escuela, la separación de sus padres y la llegada de un nuevo hermanito, entre muchas otras ideas que dan vueltas en su cabeza.
Es un libro lleno de ternura, que refleja la visión de un niño sobre asuntos que los adultos consideran propios. Con alegría y despreocupación, pero a la vez, con mucha profundidad, Alejandro Sánchez López nos demuestra que los niños tienen mucho que decir sobre la vida.


En una casa de latas, al lado de una carrilera de tren, el perro Matías Lanas y el caballo Mateo Crines, conducidos por un rayo de luna, inician un viaje fantástico en busca de ayuda para salvar la vida de su amo, el viejo Joaquín. En el camino se encuentran con el gato Ananías Pelos y el gallo Elías Cantero, viejos amigos que los acompañarán en una aventura inolvidable: la de sembrar esperanza en el corazón de los hombres.
Este es en líneas generales el argumento de Los amigos del hombre, una obra creada originalmente para el público infantil, que ha contado con una gran acogida de los lectores de todas las edades, lo que la ha llevado a obtener varios premios literarios y que en la actualidad sea un clásico de su género.

17 relatos que recorren los particulares orígenes, historia y hábitos de esos electrodomésticos que, gracias a un giro surrealista de Celso Román, se convierten en animales que sufren, gozan, son caprichosos, reflexivos o impulsivos.

Elías, quien acaba de cumplir doce años, no conoció a su padre, pues este murió antes de que el niño naciera. El día de su cumpleaños, su abuela le entrega un significativo regalo: la llave del ático donde está la biblioteca con los libros que su padre leyó durante toda su vida.
Por medio de la lectura, Elías puede conocer a su papá y saber qué pensaba y qué sentía acerca de muchas cosas, en un diálogo íntimo y fantástico con los protagonistas de los libros preferidos de su padre, quienes ya se habían encontrado con aquel hombre aficionado a lectura, que los había visitado y conversado con ellos años atrás. Elías recorre los mismos ambientes e historias, y se enfrenta a los mismos dilemas e interrogantes que su padre.
El niño sigue las huellas de personajes como Raskólnikov y Mr. Hyde, descubriendo facetas del alma humana que le ayudan a entender muchas cosas y a mirar su vida y su comportamiento desde un punto de vista más crítico. Es un viaje por algunas de las principales obras de la literatura universal, en las que el niño se adentra para seguir las huellas de ese padre que hasta ahora está conociendo.


Las rimas que conforman este libro invitan a valorar y descifrar los misterios mágicos del paso del tiempo. Entretenidas adivinanzas y canciones permiten el aprendizaje de estas importantes nociones temporales, así como su valoración simbólica vital para que el año pase lleno de emoción para los pequeños lectores.

La adolescente Fanny se va de vacaciones con su padre a la isla de Sylt, al norte de Alemania. Ella cree que vivirá los días más aburridos de su vida, pero, tan pronto llegan, su padre le anuncia que tienen visita: su nueva novia y la hija de esta. Fanny sale a la playa molesta y allí se encuentra con Jan, un chico muy agradable de Berlín. Luego, tras un altercado con el vigilante de la playa, Fanny corre por las dunas, cae en un hoyo y se lesiona el tobillo. Esto da pie a que Jan y Fanny investiguen el hoyo, que resulta ser la entrada de una red subterránea de túneles y búnkeres construidos para la defensa de la isla durante la Segunda Guerra Mundial. Juntos exploran el mundo subterráneo y resuelven el misterio de Mia Sander, una joven que la radio reporta como desaparecida.


Una joven estudiante de medicina de último año conoce en su clínica de práctica a una pequeña encantadora de nombre Miguela, quien la sorprende con su genialidad y visión poética del mundo. En la clínica aparecen extrañas figuras de origami y se especula que fueron hechas por el fantasma de un paciente japonés, pero no, son los mensajes de amor y alegría de Miguela. Cada figura esconde un breve relato o reflexión sobre la sencillez y belleza de la vida.

Los piratas más peligrosos del mundo: esos son Holger Pata de Palo, Hanno el Garfio y Axel el Tuerto. Cuando su nuevo ayudante a bordo resultó ser una chica, estuvieron de acuerdo en una cosa: ¡las chicas traen mala suerte! Pero ella conoce una isla donde su padre esconde un tesoro. Ahora tendrán que trabajar en equipo.
