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Gabrielito encuentra un colmillo gigante. ¿A quién se le cayó? ¿A su perro, a su gato, a su papá, a su bisabuelita o al monstruo del armario? Acompáñalo y ayúdalo a resolver este misterio.

El Príncipe Pedro está próximo a cumplir años, así que el Rey y la Reina le preguntan qué le gustaría recibir de regalo. La respuesta de Pedro es contundente: un oso de peluche. Sin embargo, sus padres consideran que este no es un regalo digno para un príncipe y le ofrecen obsequios más lujosos: una espada de plata, una corona nueva, un caballo blanco, un trono, una armadura y una carroza. Es tal la insistencia del pequeño Pedro, que los reyes aceptan finalmente la idea del oso, pero, sin embargo, le obsequian uno de oro. Esto decepciona un poco a Pedro, pues el oso es muy duro y frío. No obstante, en la noche cuando se dispone a dormir, el pequeño ve que el oso llora y, después de pensarlo un poco, decide darle un abrazo. A la mañana siguiente el oso se ha convertido en un oso de peluche. La felicidad de Pedro es inmensa y poderosa, tanto que se la contagia a sus padres.


Veladoras, papel picado, pan de muertos, sal, flores de cempasúchil: ha llegado noviembre y con él, el Día de Muertos. Los vivos preparan las ofrendas y los muertos emprenden el viaje, guiados por el humo de copal. Una vez al año, vivos y muertos se reúnen a celebrar, no la muerte, sino la vida. Calaveritas en octosílabos y una historia de amor suceden en esta celebración de una de las fiestas más emblemáticas de México.


La mamá de la protagonista de esta historia puede hacer un pastel tan grande como un cohete y lograr que los monstruos nocturnos desaparezcan inmediatamente. Las mariposas vienen a escuchar cuando ella canta y el sol siempre brilla cuando usa su vestido favorito. Pero lo mejor es cuando le dice a su hijita que la ama ¡Ese es el momento más mágico de todos! Esta bella historia celebra la magia que existe en la relación de una madre con su pequeña hija. Un libro adecuado para trabajar los valores de la bondad y la convivencia con los niños.


Pedro no puede salir a jugar afuera porque está lloviendo. Para entretenerlo, su papá decide, entonces, convertirlo en una pizza. Usando la imaginación le pone la harina encima (que en realidad es talco); le agrega los tomates (fichas de damas españolas) y le añade el queso (pedazos de papel) … Las ilustraciones acompañan al texto armoniosamente y abren las puertas a la dimensión del juego a partir de situaciones cotidianas. Propuesta que motiva la creatividad y cuya lectura puede animarse con representaciones en el aula y en la casa.

Una noche, Claudia descubre un horrible monstruo morado
debajo de su cama. ¿Su reacción? Gritar desaforadamente y correr
para avisarle a su mamá. Ésta tranquiliza a Claudia, diciéndole
que su papá echará de casa al monstruo. Pero Claudia comienza
a inquietarse: si su papá lo echa, ¿dónde vivirá el monstruo?
¿Y qué será de él?
Ingeniosa y sensible historia en el que la bondad supera el miedo
a lo diferente.


Este pequeño libro da a conocer la rima tradicional hispánica «Sana, sana, colita de rana…» con una variación, mostrando que los abrazos y los besos pueden curar el alma.


Tomás descubre un libro que aún no puede leer por sí solo y quiere que se lo lean, pero ni mamá, ni papá, ni la abuela, ni sus hermanas tienen tiempo. ¡Todos están muy ocupados! Entonces, Tomás hace su propio cuento. Una chistosa historia de gran viveza con páginas animadas por el trazo y el color. En la narración abundan las exclamaciones y onomatopeyas. Es un libro apropiado para practicar la lectura en voz alta y detenerse en la lectura de imágenes.


¿Quién dijo que un día de lluvia no es divertido? El cerdito ha llegado empapado y emocionado donde su amigo el carnero, porque quiere contarle lo que le ha ocurrido mientras llovía: no solo ha aprendido a contar, sino que también ha hecho nuevas amistades. Un día de lluvia es una historia cargada de emoción en donde el humor y la aventura son protagonistas. Sus fascinantes ilustraciones refuerzan que la diversión puede encontrarse en cualquier lugar y circunstancia. Resulta ideal para la lectura de imágenes con los niños.
