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Benno se despierta en la mitad de la noche. Algo no está bien. Alguien está en su cuarto. Una sospecha oscura se apodera de Benno: ¡Ha sido mordido por un vampiro!


Un niño nacido en La Habana nos cuenta esta historia de un viaje en el que se mezclan, amores nuevos, un psicólogo desquiciado y la nostalgia de un muchacho que espera ansioso la fuga secreta de su padre.


A veces el mundo entero parece ponerse en tu contra y te castigan por todo. Pero cuando son los adultos los que se portan mal, nadie los regaña. Te sorprendes y terminas por descubrir que entender a los mayores es una tarea muy difícil.


Abuelita Milagro, del escritor Antonio Orlando Rodríguez, nos lleva al encuentro de un grupo de singulares personajes y de un universo rural en el que la fantasía y la realidad se entremezclan poéticamente. Su protagonista, una anciana bondadosa, aventurera e invencible en el juego de las adivinanzas, es “un poco esa abuela que todos hemos tenido o soñado tener”. Este libro, uno de los más significativos de la literatura cubana para niños, regresa para cautivar a nuevos lectores con su imaginación, su humor y su recreación del folclor campesino.


Va más allá de una bella historia de amor, logrando la visión de un mundo en crisis donde la sombra trágica de la existencia amenaza con devorar a todo ser humano. La voz del narrador es muy intensa, pero a la vez sutil e inteligente a la hora de configurar la historia, pues tanto los personajes principales como los secundarios están perfectamente construidos.
Novela de tono dramático, donde se retoma el tema del amor lejano y se hace una alegoría del amante oculto detrás de las cartas, presente en Cyrano de Bergerac. Con un escenario local (Medellín- Colombia) se logra una novela realista, con tintes costumbristas, con aliento de crónica de viajes, pero bajo un estilo moderno que conecta perfectamente con el lector contemporáneo.


Extraordinario recorrido por todos los rincones de nuestra geografía. Con gran amenidad, el abuelo narra fantásticas historias propias de las diferentes culturas que componen una mezcla de tradiciones, valores, condiciones topográficas y atmosféricas, leyendas y sitios históricos de nuestro país Colombia. Papá Sesé tenía una idea muy linda: armar con todos sus recuerdos una geografía distinta, una geografía escrita como un cuento para que los niños quieran mucho a Colombia.

Cuentos para compartir con los niños más pequeños. Un puñado de encantadoras narraciones de la tradición oral que, a lo largo de los años, han servido como puertas para que los niños exploren los universos de la fantasía.


Los cuentos de esta selección tienen en común la admirable y bella descripción de imágenes, pobladas de elementos sutiles y fantásticos, junto a una exaltación del amor, de la bondad y de la caridad. Junto a la belleza de la forma está la del mensaje, en una propuesta literaria que establece una conjunción entre la estética y la ética. En todos hay revestida, por una refinada y a veces sensual prosa, un alma poética que conduce al lector a profundas reflexiones en torno al sentido de la vida, recorriendo argumentos plenos de elementos recreativos, aunque a veces sorprendan sus conclusiones escépticas y crueles como en El ruiseñor y la rosa.


Los más bellos y conocidos cuentos clásicos infantiles, llenos de llamativas ilustraciones, lograrán capturar la atención de nuevas generaciones de lectores. Las mejores historias y los autores más reconocidos, la mejor combinación para enamorarse de la lectura.

Los más bellos y conocidos cuentos clásicos infantiles, llenos de llamativas ilustraciones, lograrán capturar la atención de nuevas generaciones de lectores.
Las mejores historias y los autores más reconocidos, la mejor combinación para enamorarse de la lectura.


Cuando Horacio Quiroga era ya un reconocido autor de literatura para mayores, escribe una serie de relatos sobre la selva, su tema predilecto, cuyos principales destinatarios serían sus pequeños hijos. Los relatos incluidos en este volumen son su versión definitiva de una antología que él mismo elaboró y reunió en un libro bajo el nombre Cuentos de la selva, en 1918; no obstante, estos ya habían visto la luz con anterioridad en distintas revistas y publicaciones para niños, entre las que vale la pena destacar la argentina Billiken, publicación que se recuerda por ser uno de los intentos mejor logrados en el ámbito latinoamericano por acercar la literatura y el conocimiento en general al público infantil. Por lo tanto, estos cuentos están enmarcados dentro de un propósito pedagógico evidente y escritos con un lenguaje que le permite al lector abordarlos de manera directa, como en una conversación desprevenida y amena.
Lo que este autor quiso transmitir a sus hijos lo transmite también a los demás niños y jóvenes a través de su obra. Por eso no quiso nunca escamotear a sus hijos la existencia del sufrimiento, aun de la crueldad, porque supo claramente que no podía resguardarlos para siempre en una campana incontaminada, sino que debía ponerlos progresivamente en contacto con el mundo real donde un día serían hombres y mujeres enfrentados a la vida.

Este libro recoge 15 cuentos de los hermanos Grimm, algunos muy conocidos y otros no tanto, traducidos de sus versiones originales completas, respetando el estilo de los autores. Fueron invitados 15 ilustradores de diferentes nacionalidades, dos de ellos alemanes, quienes recrearon sus visiones de estos cuentos de la infancia, y nos dieron su percepción de estas historias llenas de simbolismo.
El prólogo de Maité Dautant profundiza en la importancia de los hermanos Grimm desde la filología, el folclor y la recuperación de la memoria tradicional alemana.
