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Laura ha tenido un mal día. Cuando Leo, su mejor amigo, le gana por tercera vez en el juego, su paciencia se acaba y le lanza una palabrota… Ambos se van a casa afligidos. Leo no comprende por qué Laura lo ha insultado, ella realmente no quería hacerlo, pero no sabe cómo arreglarlo. La palabra permanece allí, molestando y volviéndose cada vez más importante. ¿Cómo deshacerse de ella? Este relato aborda con imaginación la forma como se expresan algunas emociones y sentimientos cotidianos. Ayuda así a comprender las relaciones interpersonales.


Una historia divertida con personajes sencillos, seguida de astutos consejos para vivir mejor con las preocupaciones de la vida. Tenemos la tendencia a querer que todo el mundo se parezca. Por eso, todo lo que se sale un poco de lo común es señalado con el dedo. Suele tratarse de un rasgo físico, un detalle en la cara o el cuerpo, el color de la piel; pero también puede tratarse de un nombre poco corriente, una prenda de vestir que no está a la moda.
Las diferencias nos dan miedo. Nos sentimos seguros cuando creemos que todos somos iguales. Como si, para ser aceptado dentro de un grupo, fuera necesario cumplir con ciertas características: una cara sin defectos, una talla y un peso medios. Por culpa de este miedo, ciertas personas se burlan y rechazan a todos los que no son como ellas. ¡Y hacen mucho daño! Las personas rechazadas son infelices, se sienten poco queridas, y terminan creyendo que los que se burlan tienen razón. Se sienten feos, inútiles y no están a gusto con los demás.
A Lulú le pusieron ortodoncia porque los dientes no le están saliendo derechos. Convencida de que se burlarán de ella, Lulú vuelve al colegio toda cohibida, sin atreverse apenas a hablar. Pero eso no sirve de mucho: durante el receso, Félix y Matías la llaman «dientes de acero». Lulú, que no quería llamar la atención ¡se convierte en una auténtica atracción!
Una historia que incluye astutos consejos para vivir mejor con las preocupaciones de la vida cotidiana.


La literatura infantil genera un espacio mágico que empieza cuando todos nosotros somos los héroes en la aventura que plantea el escritor y que crea una complicidad afectiva entre la palabra, la imagen y el lector. Aquí se reflejan las angustias de dos personajes cobijados por el amor y la solidaridad frente a una situación cotidiana que les permite descubrir sus propios sentimientos.


A veces el mundo entero parece ponerse en tu contra y te castigan por todo. Pero cuando son los adultos los que se portan mal, nadie los regaña. Te sorprendes y terminas por descubrir que entender a los mayores es una tarea muy difícil.


Abuelita Milagro, del escritor Antonio Orlando Rodríguez, nos lleva al encuentro de un grupo de singulares personajes y de un universo rural en el que la fantasía y la realidad se entremezclan poéticamente. Su protagonista, una anciana bondadosa, aventurera e invencible en el juego de las adivinanzas, es “un poco esa abuela que todos hemos tenido o soñado tener”. Este libro, uno de los más significativos de la literatura cubana para niños, regresa para cautivar a nuevos lectores con su imaginación, su humor y su recreación del folclor campesino.

La Tierra está llena de anímales hermosos. ¿Quieres conocer a algunos de ellos? Con este libro emprenderás un viaje fantástico por los cinco continentes y, de cuento en cuento, descubrirás los secretos y las maravillas del mundo animal.


Cuando Horacio Quiroga era ya un reconocido autor de literatura para mayores, escribe una serie de relatos sobre la selva, su tema predilecto, cuyos principales destinatarios serían sus pequeños hijos. Los relatos incluidos en este volumen son su versión definitiva de una antología que él mismo elaboró y reunió en un libro bajo el nombre Cuentos de la selva, en 1918; no obstante, estos ya habían visto la luz con anterioridad en distintas revistas y publicaciones para niños, entre las que vale la pena destacar la argentina Billiken, publicación que se recuerda por ser uno de los intentos mejor logrados en el ámbito latinoamericano por acercar la literatura y el conocimiento en general al público infantil. Por lo tanto, estos cuentos están enmarcados dentro de un propósito pedagógico evidente y escritos con un lenguaje que le permite al lector abordarlos de manera directa, como en una conversación desprevenida y amena.
Lo que este autor quiso transmitir a sus hijos lo transmite también a los demás niños y jóvenes a través de su obra. Por eso no quiso nunca escamotear a sus hijos la existencia del sufrimiento, aun de la crueldad, porque supo claramente que no podía resguardarlos para siempre en una campana incontaminada, sino que debía ponerlos progresivamente en contacto con el mundo real donde un día serían hombres y mujeres enfrentados a la vida.


Narra la historia de Zazir el caballito pequeño y luminoso, y de su amiga la ranita Dalia. Las páginas de este relato están llenas de ternura, de optimismo, de fe en la belleza de la humanidad y de confianza en el porvenir del mundo.

Esta recopilación de poemas infantiles de Gloria Cecilia Díaz nos abre las puertas de la ternura y la imaginación. En cinco secciones nos lleva por un mundo delicado y sensible donde tienen cabida pequeñas cosas, recuerdos, sabores, colores y sensaciones, al igual que brujas, pulgas y renacuajos.


La historia recrea el valor de la autenticidad y está inspirada en un profundo amor por la naturaleza. Pirulí, un singular caballo, es rechazado por quienes se consideran «normales» y debe buscar nuevos horizontes en su vida.
En torno al pequeño personaje se plantea el tema de la realización personal, a partir del respeto a las diferencias y el reconocimiento de las oportunidades que el mundo brinda a quienes trabajan en su búsqueda.


Un carismático fantasma se enamora de una cantante de rock. Desde el primer instante en que el espectro ve a la joven rockera queda fascinado con su voz y su belleza. El pobre no sabe qué hacer para lograr la atención de la joven hasta que aparece la bruja Celonia. ¡Pero no! es mejor que se lean este cuento desde el inicio, para que descubran cómo el amor en muchas ocasiones hace piruetas y transforma todo el mal en bien.


Esta historia busca que los niños guarden para siempre en su memoria, como algo especial, ese momento cuando, a media luz, en un tono mágico, nos transportamos juntos al mundo de la fantasía con esa llave maravillosa del «había una vez…». Nuestro personaje, Morita, nos muestra un mundo moderno donde también pueden existir los Príncipes.
La exaltación del valor de las cosas sencillas, el sentido de la amistad, la comprensión y el amor forman parte de esta divertida narración. La autora está convencida de que los miedos y las culpas no sirven para nada, pues de lo que se trata es de ser feliz.
