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Esta es la historia de la media que perdió a su compañera y la busca en muchos lugares, donde conoce diferentes objetos, algunos similares a ella, pero que nunca serán su hermana perdida.


Las ocurrencias de Triunfo Arciniegas revelan en el escritor malagueño un colosal ingenio para rodearse de personajes disparatados y bulliciosos, así como un mendigo que se pasea con su bandada de perritos felices. Un ladrón que ni siquiera en sueños se escapa con el botín; una cacería felina que comienza en Checoslovaquia y viene a parar a Caracas; un gigante, Zoilo, enamorado de una pulga y una oveja presumida que se teje un suéter con su propia lana; son historias desmesuradas en risa, pasión y locura, cuya calidad fue reconocida con el Premio Nacional de Literatura de Colcultura.


Virginia se cae al pocillo de leche y el mundo comienza a cambiar. Imagínate lo que puede haber ocurrido: ¿Se habrá vuelto ella toda blanca? ¿El mundo de la leche habrá cambiado de color? ¿Les habrá gustado a los habitantes del mundo de la leche aquella inmersión de Virginia? Al crear espacios para la imaginación, Marina Colasanti nos lleva muy lejos o muy cerca.

Once escritores, once maneras de escribir una puerta. Hay quienes la abren, muy a su pesar. Otros que prefieren dejarla cerrada. No faltan los que la abren gustosos para luego arrepentirse. En estos relatos, todos con el mismo nombre, La puerta que no quise abrir, once escritores de varios rincones de Latinoamérica y Europa traspasan el umbral para sorprendernos con esta amalgama de historias, unas futuristas y distópicas, otras de amores desviados, poéticas otras, cercanas al ensayo, unas divertidas, otras tantas oníricas, de traición y engaño, porque, como podemos intuir, nada es ajeno al espíritu humano… o a esta antología.
María del Carmen Pérez (Nicaragua), Legna Rodríguez Iglesias (Cuba), Jacqueline Goldberg (Venezuela), Carlos Chernov (Argentina), Antonio Orlando Rodríguez (Cuba), Afonso Cruz (Portugal), Carlos Garayar (Perú) y los colombianos, Fanny Buitrago, Lina María Pérez, Octavio Escobar y Miguel Mendoza forman parte de esta antología, en una mezcla de estilos y geografías. Cada cuento está acompañado por las ilustraciones, a veces luminosas, a veces oscuras, de Andrés Rodríguez, en una reinterpretación de la historia. Porque “quien abre la puerta, quien ve más allá de la superficie de la puerta está queriendo otra cosa: quiere huir. La puerta que no quise abrir es la ilusión de la fuga, el alma del deseo.

En esta oportunidad, nuestro trayecto comenzará en Marruecos, en las inmediaciones del Alto Atlas. Allí, en las arenas del desierto, transcurre el cuento tradicional Lalla la hermosa. Después de visitar el continente africano, nos dirigiremos a Europa. En Portugal, un país con un folclor muy rico y colorido, existen decenas de relatos hermosos. Si te agradan las historias de fantasía, lee La cierva de la manzana de oro. La siguiente parada será en México. De este país, cuna de la civilización azteca, escogimos una leyenda antigua que se relaciona con el volcán Popocatépetl y la montaña Iztaccíhuatl. De inmediato viajaremos a la inmensa China. Para ser más exactos, iremos a la región de Hangzhou, en la provincia de Zhejiang. Allí, en las cercanías del maravilloso lago del oeste, nació La montaña del Ave Fénix. En Nueva Zelanda sienten mucho respeto por las tradiciones del pueblo maorí. Por eso todos conocen, desde pequeños, las aventuras del intrépido Maui, un héroe capaz de protagonizar cualquier tipo de hazañas asombrosas. Con el relato de Maui vence al Sol finalizaremos este recorrido.

Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas (conocido también como Alicia en el País de las Maravillas) se publicó originalmente en 1865. Nació de los relatos que Lewis Carroll improvisaba para tres amiguitas suyas, las hermanas Liddell, a una de las cuales, Alice, está dedicado este libro.
Con el paso de los años, Alicia se ha convertido en un libro clásico de la literatura universal, y aunque su autor lo escribió como una historia para niños, personas de todas las edades se lo han apropiado gracias a sus múltiples posibilidades de lectura que encadenan la lógica, las matemáticas, el psicoanálisis, la pedagogía y el juego.
La presente edición es traducción directa e íntegra del inglés de Alice’s adventures in Wonderland, London William Heinemman, 1907.


En este libro, Celso Román se acerca a 23 objetos de una casa corriente, tan disímiles como los trastos de cocina y las almohadas, para explicar su genealogía, su funcionalidad, sus misterios y sus posibilidades poéticas. El autor deja volar su fantasía y la de sus lectores, a la vez que nos enseña a amar y cuidar la naturaleza como parte de nosotros mismos


Fiorella es una niña como otra cualquiera, pero un día sus trenzas le dan a todos una inesperada sorpresa. Una historia donde se unen el humor, la poesía y la imaginación.

La variedad entre las historias, sus personajes y argumentos atrapan la atención de los niños en medio de historias divertidas, algunas veces fantásticas, además ofrecen al lector la posibilidad de prolongar la experiencia del relato mediante la ejecución de sencillas actividades.

Estos ocho relatos hacen parte de las leyendas de distintos países iberoamericanos, pero los trasuntos literarios con que los presenta Gonzalo España los hace novedosos para la mayoría de los lectores: su tono de veracidad provoca la inquietante certidumbre de que más vale estar prevenido contra las almas en pena, que vienen a reclamar desde el más allá justicia para los muertos, como en “Un corte pasado de moda” (Colombia); contra los caprichos de Satán y su corte de violentos diablillos, que venden caro el atrevimiento de presuntuosos artistas en “Nom serviam” (México); o contra las tentaciones de la hijas de los árboles, que a cambio de la juventud regalan sabiduría en “Los secretos de Ignacio Selm Selm” (Venezuela).
Los otros relatos incluidos en este volumen son: “Sed bienvenida, princesa” (Colombia); “Un conjuro de Jesusa Urubú” (Brasil); “Las manadas de Misiones” (Paraguay); “Las pasiones de Nerio (Colombia); e “Indulgencia de la Caa Yarí” (Uruguay).


Para los fanáticos del color el Libro amarillo para colorear está lleno de hermosas ilustraciones que lo acompañarán por horas mientras se divierte; adicionalmente, tiene páginas en blanco para crear su propio dibujo y luego colorearlo.


Para los fanáticos del color el Libro azul para colorear trae hermosas ilustraciones que lo acompañarán durante horas mientras se divierte; adicionalmente, tiene páginas en blanco para crear su propio dibujo y colorearlo.
